domingo, 21 de octubre de 2012
miércoles, 11 de abril de 2012
¿Cuanto se nos tiene permitido errar por el simple hecho de ser humanos?, cuanto tiempo es necesario para descubrir que todo lo que haces, tocas, ves, respiras, crees es un error, un pecado, una traición? Me niego a creer que los seres humanos somos tan estúpidos, hay errores que la ignorancia puede justificar, pero el error que has cometido tu, no tiene ni la mas mínima justificación, menos cuando tu justificación era no perdernos, esperar a que tus espermios estuvieran mas grandes y que pudieran comprenderlo mejor; no hay edad para comprender lo idiota que has sido, no hay edad para asimilar la traición y no hay edad para perdonar este tipo de error.
Aun a miles de kilómetros lejos de mi hogar, el fantasma de tu falta no deja mis sueños en paz, ni siquiera mi realidad, pues no solo destruiste mi vida, lo que es aun mas imperdonable, destruiste la vida de los seres que mas amo en este mundo, mi madre y mi hermanita.
Nunca quise que pensaras, que por el simple hecho de que los tramites del divorcio estén casi listos, tu hija te haya vuelto a hablar, que yo nunca te di la espalda ni deje de hablarte, ni siquiera porque tu dinero paga nuestros gastos y formación, pienses que mi perdón o el de los seres que alguna vez conformaron tu mundo imaginario de una familia perfecta algún día llegásemos a perdonarte.
TU TRAICION TE PERSEGUIRA HASTA EL ULTIMO DIA DE TU PENOSA, EGOISTA Y ESTUPIDA EXISTENCIA.
Lamento si no hay reiteraciones de cualidades o lindas palabras en este texto, todas estas te las he dejado a lo largo de mis 21 años en cartas para el día del padre, en brindis de cenas que memoraban mis éxitos alabando que tu eras uno de mis mayores ejemplos a seguir, que todo lo que he logrado y el éxito que me imponía alcanzar era para retribuir tu extenúe trabajo y tu infinito amor; mas hoy, mi alma y mi corazón se descomponen con el simple hecho de pensar que has destruido todo, que cada palabra o acción tuya en este ultimo tiempo no es mas que una forma mecánica de decir “perdón”, que ni siquiera has sido lo suficientemente hombre de alabar, rogar, suplicar el perdón de la única mujer que te ha sido fiel en cada paso de tu vida, de tus logros y de tus caprichos; ella puede tener defectos, como todos, pero es la mujer con el corazón mas puro, con la fuerza de voluntad mas grande, con la confidencialidad mas inquebrantable, y con el amor mas innegable que pudo estar a tu lado, y que lamentablemente no supiste valorar, ni ser lo suficientemente valiente de hablarle con la verdad desde un principio.
Siento que tengas que cargar con esto el resto de tu vida, lamento profundamente que tus hijos ni tu ex mujer podamos perdonar tus fechorías. Pero el día en que pienses que tus errores no son lo suficientemente grandes, el día en que pienses que es común la infidelidad en todo el mundo y que este caso es igual a miles de otros; Recapacita y condénate que has sembrado el dolor, el odio, la pena y el rencor en corazones lo suficientemente puros, en corazones lo suficientemente vulnerables, en corazones lo suficientemente ingenuos que creyeron en tus mentiras durante seis años y que hoy, toda esa mierda sembrada, crece día a día en nosotros, matando nuestras ilusiones y nuestras esperanzas, en el amor y la sinceridad que debería poseer todo ser humano.
Destruido, tu hijo
PD: Aun así, aun con todo, uno no decide a quien amar, aun así eres mi padre y aun así te amo, pero eso no quita que la vergüenza y la deshonra que has cometido pueda llegar a ser perdonada.
lunes, 30 de mayo de 2011
Así concluyo un nuevo día de sentimientos encontrados y es cuando miro tus hermosos ojos, cuando encuentro minutos de agonizante paz.
Pensaba que al palpar imágenes reprimidas en mi imaginación iba a poder ser capaz de experimentar un poco de esa felicidad anhelada desde mi uso de razón, pero siento que al palpar la realidad, muchas veces sienta mejor la utopía de tu maravillosa sonrisa, dedicada solo a mi.
No han pasado ni siquiera dos días desde que soy testigo de tu espectacular existir, y soy consciente de que tal vez mis sentimientos sean turbulentos y muy apasionados, pero es justamente lo que soy… un océano abatido por sismos inestablemente terrenales.
No sé qué pensar o decir, pero sé que las palabras sobran y a la vez faltan; pues no sé qué sientes ni que piensas, no se que crees o que haces… y sobre todo, no sé si realmente seré tan importante como lo eres tú para mí.
Entonces, como método de autodefensa, omito cosas, hago de mi boca un dique que intente contener mi turbulento océano de palabras, sentimientos y pensamientos; pero con cada gesto reprimido siento que no quiero acercarme al sentimiento más anhelado y repudiado a la vez; el amor.
Tengo ganas de cambiar al mundo con una palabra que desconozco totalmente; y no sé cómo romper la barrera que me separa de está sin tener el asqueroso presentimiento de extirparte de mi vida y saber que nunca me perteneciste, ni yo a ti.
Justo ahí es cuando prendo un cigarrillo y siento el alivio de aniquilar mi vida dos minutos más, y de atontar la razón de mi irrazonable cuestionamiento, si es mejor mantenerte en mis sueños o si realmente vale la pena amarte irrazonablemente.
Mientras caían las hojas de los árboles y se consumía el cigarrillo que sostenía entre mis delgados dedos
Pensaba en las aventuras que he tenido en el amor
Sentía mi corazón reprimido entre cadenas del infortunio
Y las posibilidades nulas que tenia de ser feliz junto a alguien
Me dedique a mirar a las personas que tenía a mí alrededor,
¿Cuántas posibilidades desconocidas tenia para ser feliz?
Pero lamentablemente, seguirán siendo una interrogante
Que no me sacaran de mi dolor.
Que maravilloso seria abrazarte y decirte cuanto te quiero…
Pero no apareces y tengo solo tu silueta en mis pensamientos…
Rondando, sonriendo… pero sin palpar el majestuoso brillo,
De tus preciosos ojos.
¿Acaso me estaré volviendo loco?
¿Amando a alguien que ni siquiera tengo?.
Sigo dando pasos en esta fría tarde de otoño
Pensando, viéndote
Deseando que cada vez estés más cerca
Deseando con más ganas que ayer,
Que hoy sea el día, que nuestros caminos se crucen
Y poder decir ese “te amo” que tanto anhelo exhalar…
Solo faltaron aquellas cursilerías esenciales de películas hollywoodenses para que la intensidad de aquella noche fuese plasmado en vídeo y conmoviera a un sin fin de personas.
Han pasado solo unas horas y ya siento la soledad de mi cuerpo, carente de ti; pero al menos, mi mente y mi corazón están adormecidos por la suave y exquisita droga de la felicidad.
Tus eternos besos vuelven a mi memoria con tanta pasión y tanto compromiso que si de eso viviera la gente, estoy seguro que yo sería inmensamente millonario; tocar tu perfecta piel, tu perfecta cara y tener solo para mi tu perfecta sonrisa y esos maravillosos ojos, hacen de mí el ser más afortunado de este mundo.
Uno nunca sabe cuánto durara la felicidad, lamentablemente, esos pensamiento permanece siempre en nuestros corazones como una espina, que con cada movimiento, con cada caricia de amor y pasión molesta un poco al corazón; pero, ¿Qué importa cuánto dure la felicidad?. Mientras queramos que dure, durara.
No puedo evitar tener pensamientos egoístas y solos disfrutar de este sentimiento para poder intensificarlo cuanto más pueda y poder así, intentar, hacerte el hombre más feliz del mundo.
Problemas, quejas, inseguridades, resentimientos, son cosas que quiero dejar fuera en este momento, y solo quiero vivir el hoy y el ahora, solo si es junto a ti; resulta todo tan mágico, que justo en vísperas de mi estación favorita, tengamos el placer de poder palpar la felicidad que se nos presenta en el día de hoy.
Solo me queda decir, que quiero proteger a mi príncipe, quiero proteger el nuevo reino de felicidad que ha germinado, de dos reinos de soledad y proteger por sobre todo, este sentimiento tan maravilloso; que experimentar, nunca pensé.
Esta era una vez, un Príncipe, encantador, inteligente, caballero y muy educado de alguna ciudad que ya nadie recuerda.
En aquella ciudad reinaba la paz y la armonía, la gente era feliz y honrada, pero muy conservadora.
El Príncipe, que todo lo tenía, un día se enamoro; en un baile de mascaras, por el cumpleaños de su reina madre, fue en donde le conoció: Giovanni, el príncipe de tierras cercanas, le robo el corazón. No necesitaron palabras para saber que estaban perdidamente enamorados, pero también sabían que su amor nunca sería bien visto, menos en ellos que deberían cargar con la responsabilidad de guiar a su reinado por el camino de la felicidad y la moralidad.
Cierto día, ambos príncipes quedaron de juntarse en una pequeña isla que quedaba en medio de ambos reinados. En aquella isla ellos podían ser quienes realmente ellos eren: Los reyes de ese hermoso lugar. Realmente, ambos no necesitaban nada más; solo esa isla y el amor incondicional del otro. Pero ese día seria distinto, ese día algo quebraría la inocente felicidad de aquellos príncipes, sumergiéndolos nuevamente en una desesperante angustia y una inestable soledad.
Giovanni debía esposarse con una Princesa de Tierras lejanas, para expandir la felicidad de su reino hacia rincones desconocidos del planeta. Ambos príncipes estaban desconsolados; sabían que debían separarse y aquello les rompía profundamente el corazón. Sin tomarse demasiado tiempo, se besaron tiernamente y se dijeron adiós.
Esa misma noche El príncipe tomó una decisión: Llevándose su corsé, su espada, su arco y su flecha se marcho del reino, dejando solo una carta con una confusa explicación:
“Acabo de comprender que no pertenezco a este lugar, que riquezas y felicidad no es realmente lo que busco, aun hay muchas cosas que no entiendo, ni del mundo, ni de mi mismo. Por eso me levanto de mi trono y me voy para siempre, seré un soldado sin hogar, que luchara por ideales y por amor. No necesito aceptación, por el momento, pero si luchare para que todos los que alguna vez se sientan como yo, puedan ser libres de tener un reinado con quien quieran; sin miedo ni remordimientos, pues la felicidad que todos gozan, no es realmente de todos, y en vez de felicidad, solo hay miedo y represión.
No quiero sonar mal agradecido con mi destino, pero aun no puedo ser rey, tal vez nunca estén listos, para un rey como yo, por el momento luchare por otros reinos que prediquen justicia y quien sabe si en otra vida, pueda ser el rey que todos y que yo mismo deseo ser.
Con amor. El principe”
Así el príncipe se alejo, de su por siempre feliz reino; buscando un mundo que lo aceptara y entendiese lo que realmente significa la palabra felicidad.
sábado, 12 de marzo de 2011
En la mañana desperté con deseos de que me amaras
Y con la extraña sensación de querer iluminar tu vida
Quisiera que al despertar, fuera yo
El único rondando tus pensamientos
Y que al escuchar una canción de amor,
Sientas mi corazón ensamblado al tuyo ;
Quisiera que desfallecerás, al tan solo imaginar que desaparezco de tu vida
Y que se te oprima el pecho,
Cuando sientas que una canción de desamor suena.
Quisiera llevarte de la mano
He imaginar que volamos,
Sentir la brisa juntos
Y dedicarnos un Te Amo.
Quisiera explorar las profundidades del mar
Y que tus besos sean mi oxigeno,
Para poder respirar.
Quisiera bailar un tango, acoplados
Y poseer tu cuerpo, con gracia y existir por siempre sincronizados
Quisiera ser tu última palabra
Al despedirse el día
Y ser el primero en localizar tu calma
Cuando sientas agonia.
Quisiera evaporar tus lágrimas,
Con un solo mirar
Y que cuando lo comprendas
Vuelvas a respirar.
Quisiera tomar tus labios
Y ser en ellos una palabra perdida
Un beso reprimido y un grito desesperado
Pues quisiera ser todo;
Lo bueno, lo lindo y también lo malo.
Quisiera que tu cuerpo reaccionara,
Con el más mínimo contacto
Que tu respiración se agite
Y no des abasto.
Quisiera todos tus sentimientos de amor
Más no de odio;
No obstante, quisiera tu odio,
Solo si me odias cuando no esté presente
Pues me odiaría, si no te pudiese proteger.
Quisiera todo de ti…
Pero lo que más quisiera en el mundo,
Es que tu sintieras, lo mismo que siento hoy por ti.
domingo, 26 de diciembre de 2010
Abruptamente recobro la noción del presente y tu silueta es lo primero que diviso en este difuminado escenario, lo extraño, es que no sé dónde estoy y ni siquiera sé quién eres, al menos mi cuerpo no te reconoce, pero extrañamente mi alma se estremece; tu cálida mirada se ha clavado en mis ojos y nuestras almas se saludan a través de una conexión cósmica de la cual solo es testigo Dios.
Te acercas a mí, con paso decidido haciendo reaccionar mi cuerpo, acercándose, a la vez, a ti; como queriendo que la distancia que nos ha separado por tanto tiempo nunca hubiera existido.
Tiernamente poso una de mis manos en tu mejilla, y sin decir ninguna palabra, nos besamos, suavemente, lento, recuperando todos los besos que nunca nos dimos, dándonos las caricias que ya se habían perdido en el espacio, porque de seguro, alguna vez te las di, no es posible querer tanto a alguien y requerir de esta droga sin haberla probado.
Entonces, bobamente nos miramos, fijamente, queriendo hablarnos aun sin hallar las palabras adecuadas para tan impactante encuentro, pero, el silencio gana la batalla y realmente no importa demasiado, no son necesarias las palabra; el amor habla a través de los ojos y exhala su libido por nuestros poros.
Lenta y sensualmente sacas tu camiseta, sin poder esperar, y nos besamos nuevamente, cuando abro los ojos un instante, veo una silueta familiar, una pobre alma en pena que en teoría ya estaba fuera de mí, me mira fijamente, intentando llamar mi atención. Solo le dedico una mirada, una súbita mirada de adiós y compasión, pues ya he encontrado lo que hacía mucho había perdido, por lo que su recuerdo ya no me atormentaría más; cierro nuevamente los ojos y me dedico ciegamente al ser que abrazo, beso y acaricio.
Con esa bella imagen, llena de amor y pasión, comienzo a retroceder retrospectivamente, girando todo a mi alrededor, los colores se difuminan y abruptamente vuelvo al comienzo, agitado y ligeramente excitado, veo el techo de mi habitación, preguntándome… en donde te encontraras, mi amor.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Es inevitable que se dibuje una sonrisa cuando me acero a navidad, es una época tan especial, llena de amor, deseos, esperanza y sobretodo recuerdos; cada aroma a canela, pasas, pan de pascua, cola de mono, etc. Te transporta mágicamente a un mundo donde lo malo no puede tocarte, y es triste penarlo, ¿Por qué no podremos tener esta energía y esta felicidad todo el año?; es lamentable que la compasión y la solidaridad sean semillas que germinan solo en ciertas épocas del año, como la pasada teletón, los cumpleaños, y esta apoca maravillosa que es la navidad. Todos deberíamos siempre estar sonrientes, ser gentiles con nuestro entorno, servicial, cálido, empático, solidario; pero bueno, al menos tenemos una época en donde la colectividad mundial hace florecer en cada uno estos sentimientos llenos de vida y de candidez espacial.
Es extraño, en estas fechas vienen recuerdos lejanos de amores, desamores, peleas, revelaciones, malos ratos, pero la felicidad y la magia que hay en nuestro alrededor y en cada uno de nosotros hace gracioso esas malas pasadas, y llena de esperanzas el año que se avecina.
Hoy los fantasmas de este año no me atormentan, tengo gente maravillosa a mi alrededor, gente con la he que he cometido errores, gente que siempre ha estado incondicionalmente, gente que me ha fallado, gente que recién conozco y hace la vida de los seres que amo más feliz día a día, gente que se cruzó en mi vida, dejo grandes marcas, grandes heridas, grandes experiencias y que recordare hasta el día que muera; gente que no veo hace mucho, con la que pierdo contacto, aunque sea ocasionalmente, pero, tengo la certeza, que estoy en sus corazones; gente que me acompaña desde el primer día de mi vida, mi adorada familia, que amo segundo a segundo con más locura y desenfreno. Pienso también en las personas que vendrán, en las que volveré a confiar, en aquellos que me faltan por conocer y en aquellos solitarios con los que me gustaría estar.
Nunca sé cómo expresar en su totalidad todas las emociones que invaden mi corazón en los momentos que escribo, pero creo que hoy solo hay una palabra que necesito decir, TE AMO a cada uno de los que lean este pequeño presente navideño, a cada uno que piense en mí en alguna ocasión, a cada persona que ha compartido su felicidad, su tristeza, sus problemas, su soledad, su hiperactividad y su amor conmigo y también a todos con los que me falta compartir y crear recuerdos que perduraran por siempre en mi alma.
Aún hay millones de cosas que son necesarias decir a cada persona a las que van dirigidas estas humildes palabras, confió en que la vida me dé el tiempo, la sabiduría y la madurez para hacerlo; y así será. =)
Feliz Navidad a todos!, espero siempre estén con Dios y con la mejor de las estrellas en su caminar, Obren bien y bien recibirán, si obran mal, arrepiéntanse lo más rápido posible y pidan disculpas; porque si hay algo que aprendí este año, es que ningún dolor, ningún “condoro” y ninguna mentira supera el poder más maravilloso en la vida. El amor. MILLONES DE BENDICIONES PARA TODOS MIS SERES QUERIDOS QUE HAN APORTADO; APORTAN Y APORTARAN GRANES EMOCIONES EN MI VIDA. FELIZ NAVIDAD!!!!!!!
viernes, 19 de noviembre de 2010
No sé por qué hay que molestarse en buscar la felicidad, aunque es una respuesta obvia, ¿Quién no quiere ser feliz?, pero es tan extraño, tan bizarro pensar cosas, analizar cada acto, intentar ser una buena persona, cuando realmente sientes que la esencia de lo que intentas llegar a ser es solo eso, una esencia.
Cuando atravieso momentos como la desesperación del por qué vivir, siento que los minutos escapan de mis manos, y cuando recuerdo la felicidad perdida en el más recóndito de mis recuerdos, veo que son sensaciones perdidas en un espacio tiempo que ni siquiera puedo recuperar, viajo, veo, siento los rostros, las caricias, las miradas de los que fueron tiempos felices, he intento arreglarlo, intento unir cada fragmento, cada persona, cada sonrisa que me hacía sentir mejor, y cuando lo consigo, veo que es solo un espejo roto, en el cual mi rostro nunca se podrá ver de nuevo como solía hacerlo antes.
Miro hacia adelante, intentando desprenderme de esa infante felicidad, pero la palabra crecer atormenta cada uno de mis huesos, y de mis músculos, sin saber realmente que paso dar, hasta que finalmente lo doy, es curioso, duele, oprime cada célula inexistente de mi flagelada alma, asomándose a un futuro incierto, en el cual no sé si querré vivir.
Los errores de la vida hacen que cada paso avanzado quede cubierto de lágrimas, de sangre y de un poco de oscuridad, para así aprender a nunca más cometerlos, pero soy torpe, como cualquier simple mortal y realmente veo que no estoy ni un milímetro más cerca de encontrar la felicidad.
Así, cada minuto muerto de mi vida llama una nueva falena que se alimenta de un pedazo de alma y un trozo de corazón haciéndolo más vulnerable, más frágil y más indeciso.
Es una maravillosa vida, ¿no?, ¿por qué no vivirla? O, ¿Por qué vivirla? Si cuando salgo de mi gris burbuja veo gente sufriendo, gente con miedo, gente con arrepentimientos, emanando tristeza, angustias y temores por las calles, y aquellos pocos dichosos seres felices, obviando y dejando en el olvido a los más tristes; vuelvo a mi burbuja, que al menos me refugia y hace escribir a estas temblorosas manos, estas escrupulosas líneas de un erróneo existir.
Es imposible hallar belleza o luz cuando estas hundiéndote en preguntas, y no sé cómo evitarlo, no sé cómo evitar preguntarme que es lo que quiere la vida, que es lo que quiere Dios de mí, es imposible evadir las millones de posibilidades que tengo frente a mis narices, sin desfallecer, sin necesitar una bocanada de valor y un pequeño brillo parpadeante de verde esperanza.
Eso es lo que pasa, que cuando analizas los minutos arrancados de tu oxidado cuerpo, es inevitable pensar si lo estás haciendo bien, y reprocharte los malos pensamientos que en más de una ocasión han rondado tu mente, pero luego te levantas, dejas de pensar estupideces que ni siquiera a un octavo de la humanidad le importa y sigues adelante, dando los siempre primeros tambaleantes pasos que tiene la vida, porque nunca, nunca, aprendes a caminar y nunca, nunca sabes cuales debes dar.
Felicidad, errores, vida by Víctor Lucero is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.
domingo, 14 de noviembre de 2010
Es difícil hablar de amor, cuando se tiene el corazón roto; bueno a estas alturas, mi corazón ya no lo está, pero aun siento como una parte de él fue hurtada, la inocencia…
Le conocí en mi época universitaria, el segundo semestre, un chico de mediana estatura, algo corpulento, de ojos comunes, pero profundos; misterioso, simpático… hermoso.
¿Qué inaudito es el amor?, puede pasar de los tonos más claros, a los más oscuros, con o sin matices, y miles de sentimientos, acciones y confusiones que te hacen sentir con vida. Una vida sin amor, se siente vacía, pesada y en todos los casos, monótona.
Por cosas del destino nos empezamos a hablar, uno que otro saludo por la universidad si topábamos, una que otra mirada a lo lejos, divisándonos, nunca en un sentido romántico, simplemente, interés.
Fue gracias a Facebook (bendita herramienta de comunicaciones) que me hiso llegar el primer mensaje de preocupación, al verme algo ofuscado por los pasillos del instituto, enojado, apenado y con miles de emociones negativas; ahí despeje dudas, aparte de lindo; preocupado, y más adelante descubriría que es muy inteligente también.
Hablábamos horas y horas, debatíamos distintos tipos de temas, era agradable tener alguien con quien charlar cosas de culto, alguien que tuviera una opinión sólida y formada. Entre los temas de conversación hablamos un día, de la homosexualidad.
Qué difícil es ser gay, no solo aquí en Chile, en todo el mundo; sentirte fuera de tono, extraño, un bicho raro por no sentir atracción sexual por el sexo opuesto, siempre he pensado que el amor transciende el género de las personas, es por eso que para mí no existen personas homosexuales ni heterosexuales, solo existen los actos denominados como tal.
El muchacho, evangélico y moralista, manifestó su desacuerdo frente a dichos actos, manifestando la “anti-naturalidad” de estos. Yo pensaba: “diablos, que mal que este chico no sea gay” (o como dije anteriormente, no manifieste deseos por dichos actos), en fin, yo ya me había resignado hace un tiempo de que él lo fuera, no lo parecía y no tenía ganas tampoco de averiguarlo, me gusta compartir con gente que tenga tema de conversación, y él lo tenía, me daba igual si fuese gay o no.
Un día nos juntamos en mi casa a charlar, fue una tarde genial, almorzamos, tomamos una cerveza (que al tiempo me dijo no le gustaba) y charlamos un buen rato; nos fuimos a dormir un momento y ahí fue cuando todo lo que pensaba dio un giro, el chico en cuestión me abrazo y estábamos tan cerca que podía sentir su corazón latir, fuerte, nervioso, como cuando estamos en esas instancias de arriesgarlo todo por el nada, o como este caso, por el todo. Me ahorrare los detalles de lo que paso después, momentos hermosos que elevaban mi alma a un plano desconocido por mí hasta ese momento… amor.
Pasaron meses, llegaron las vacaciones, nos comunicábamos pero ya no era lo mismo; me decidí a contar mi preferencia homosexual a mis padres… lo cual desato un pánico enorme, entre ellos, que el chico del cual estaba “flipado” se alejara de mí; el amor es misterioso, a veces muestra máscaras extrañas y en ese momento mi mascara era el orgullo; la molestia que sentía era tan grande, que preferí cortar todo tipo de contacto con él, mi corazón nunca iba a estar sincronizado con el suyo, eso era un hecho, yo viviendo mi vida tranquilamente, sin secretos, y él, escondiendo sus sentimientos; la verdad no me molestaba fingir en la universidad, no me importaba siquiera no hablarnos allí, pero él ni siquiera se tomó la molestia de hacerlo en otra parte.
Después de perder contacto, el destino nos reunió tres veces más, con estas cosas místicas de la vida en donde hablamos y nos comprendimos mejor. Nunca he creído en las coincidencias, él tampoco, así que decidimos volver a ser “amigos”, pero nada cambio las cosas, ni siquiera que yo me hubiera mudado a la cuidad donde estudiamos (vivía en un pueblo cercano a esta ciudad); para él, yo solo fui el chico que le quería y podía entregarle cariño cuando él lo necesitara.
Naturalmente, las cosas se gastan, y así se gastó la “relación” que teníamos; es cómico, su máscara fue la vergüenza, él no quería que nadie lo viera conmigo por temor a que los demás sospecharan que el también fuese gay. ¿Puede alguien vivir con vergüenza?, creo que es lo peor que alguien puede escoger para vivir, vergüenza de ser quien eres, vergüenza de encontrar la felicidad, vergüenza de no poder alcanzar tus sueños y vivir en la burbuja del prejuicio y la soledad.
Hace ya meses que no sé nada de él, el me arrebato lo más lindo que tiene el amor, la inocencia; algo que es muy difícil de recuperar cuando lo has perdido, y algo por lo que muchos lloraron, lloran y llorarán, algo que marca la diferencia entre el primer amor y los venideros, algo que todos perdemos tarde o temprano, con el pasar del tiempo.
Solo espero que su vida este llena de paz y valor, para que algún día alcance la felicidad… en cuanto a mí, ya he recogido todos los fragmentos de mi corazón y los he unido, con el afán de encontrar otra alma viajera, otro corazón con el cual poder compartir recuerdos, que solo Dios sabrá, si serán eternos.
Amor (1) by Victor Lucero is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.0 Chile License.
miércoles, 3 de noviembre de 2010
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martes, 2 de noviembre de 2010
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viernes, 29 de octubre de 2010
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martes, 21 de septiembre de 2010
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